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Maridajes alocados que no te puedes perder

23 noviembre, 2016

Maridajes alocados que no te puedes perder

Por supuesto, el vino blanco va mejor con el pescado, el vino tinto con la carne y el vino rosado con la pasta o el arroz. Estos maridajes pueden parecer tópicos, pero si lo son es porque funcionan bien. Pero, ¿quién no quiere saltarse las reglas de vez en cuando?. Si no experimentas, te vas a perder algunos sabores increíbles:

Oloroso de jerez con cerdo y torreznos

Mientras que un tinto de Rioja puede ser la opción natural cuando tenemos una cena con cerdo asado, la alternativa de un Oloroso de Xerez, con su estilo rico y notas a nuez, cuero y pasas puede ser el acompañamiento perfecto a este plato tan gustoso, especialmente si está servido con salsa de manzana.

Cava y patatas fritas

¡Este puede ser el maridaje más memorable que llegarás a probar! Prepara un burbujeante cava bien frío y acompáñalo con una bolsa de patatas fritas bien crujientes -si pueden ser de churrería mejor- mientras disfrutas de la película del domingo. Las burbujas del cava descomponen el almidón de las patatas dando un sabor más ligero y crujiente a tus chips.

Garnacha y ostras

Antes de echarte las manos a la cabeza con la idea de degustar unas ostras servidas con un vino tinto de uva Garnacha, dale una oportunidad. Este vino tinto, de estilo fresco y afrutado, tiene notas de té negro y aromas de limón de hibisco que funcionan bien con las características carnosas de la ostra.

Manzanilla y sushi

A no todo el mundo le gusta beber sake con el sushi. Después de todo, estarás bebiendo vino de arroz con arroz… quizá demasiado arroz para cualquiera. En su lugar, una Manzanilla de jerez con sus aromas picantes y salados que recuerdan a la brisa del mar puede mejorar los sutiles sabores del sushi.

Riesling y tacos

En lugar de una cerveza o un refresco, un Riesling refrescante con su bajo contenido de alcohol puede equilibrar el picante con sus aromas afrutados. Además, se sirve frío, por lo que compensará la, a veces, sofocante sensación que deja en tu boca cualquier salsa mexicana que acompañe a los tacos.

Torrontés y mantequilla de cacahuete

Este maridaje es para nota, ya que es casi imposible mezclar un vino con la mantequilla de cacahuete ya que es demasiado untuosa. Pero creemos que hemos encontrado la solución: un Torrontés seco y picante, que tiene unos niveles adecuados de acidez para hacer frente a un bocadillo de mantequilla de cacahuete y gelatina.

Chardonnay y palomitas de maíz

Seguro que dabas por hecho que era imposible que existiera cualquier otro maridaje con unas palomitas de maíz que no fuera con tu refresco favorito. Pues sí, un vino de uvas Chardonnay mezcla perfectamente con ellas. Las palomitas sacan todos los sabores a nuez del Chardonnay, mientras que la naturaleza mantecosa del Chardonnay complementa el sabor del maíz.

Pinot noir y pollo

La mayoría de nosotros abrimos automáticamente una botella de vino blanco cuando servimos pollo, pero el vino tinto puede funcionar igual de bien. Un Pinot Noir va maravillosamente bien con un simple pollo asado, particularmente si lo sirves con una rica salsa.

Ginebra y tostadas de gambas

Sí, sabemos que dijimos maridajes de vinos, pero algunos platos son particularmente deliciosos con ginebra. Los sabores florales y herbáceos de la ginebra complementan a la perfección la comida china, en particular las tostadas de gambas.

Lo que más te guste

Al fin y al cabo, sin embargo, el vino y la comida son dos de los mejores placeres de la vida y no debemos tomarlos demasiado en serio. Si te gusta la comida y te gusta el vino, estamos seguros que te encantará tomarlos juntos, así que finalmente ya has encontrado el maridaje perfecto.

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