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¿Deberías elaborar vino con uvas sin semillas?

7 Noviembre, 2016

¿Deberías elaborar vino con uvas sin semillas?

Todos sabemos que el vino se elabora a partir de las uvas. Estamos familiarizados con muchas de las variedades de uva más comunes como Cabernet Sauvignon, Tempranillo, Sauvignon Blanc y Chardonnay. Hay muchísimas más variedades de uva que se utilizan para elaborar vino. En su mayor parte, estas uvas pertenecen a la especie vitis vinifera.

Vitis vinifera

Las vides de vitis vinifera producen uvas que se utilizan para elaborar vino, pero también hay algunas que son más de uso doméstico. Cuando se trata de elaborar vino, las semillas de la uva son importantes ya que pueden aportar estructura y taninos. Para comer, los consumidores generalmente preferimos el producto de una vid sin semillas ya que éstas son difíciles o desagradables de comer. Comer uvas sin semillas es también más seguro para los niños, ya que reduce el riesgo de asfixia.

Tipos de vid sin semillas

Un viticultor puede cultivar una vid sin semillas para satisfacer esta necesidad del consumidor cuando se trata de uvas de mesa comestibles. Algunas de las más populares de estas variedades son:

  • Black Monukka
  • Canadice
  • Concord Seedless
  • Fantasy Seedless
  • Himrod
  • Jupiter
  • Lakemonts

Aquí puedes aprender más sobre las variedades de uva sin semillas y sus características.

Elaborar vino con una uva sin semillas

Las uvas sin semillas son populares para comer, pero entonces, ¿se puede elaborar vino con ellas? Las uvas sin semillas tienden a ser más grandes que las uvas de vino “tradicionales”. Las uvas de vino son más delicadas y más pequeñas. Las pieles y las semillas de éstas contienen taninos que contribuyen a la elaboración de vinos estructurados capaces de un envejecimiento prolongado. Las uvas sin semillas carecen de esta característica y como tal con ellas no se podrían elaborar grandes vinos. Aunque sí sería posible hacer un vino con uvas sin semillas, el resultado no sería muy bueno, ya que el resultado sería un vino falto de estructura y sabor, dos aspectos cruciales de un gran vino.

Variedades de uva de vino para probar

Como no hemos encontrado ningún vino elaborado con uvas sin semillas, no podemos darte nuestras impresiones organolépticas sobre él. En cualquier caso, seguro que no serían muy buenas 😉

A continuación te damos un par de ejemplos de vinos elaborados con uvas “tradicionales” que sí hemos probado y estamos seguros que te gustarán:

  • Cabernet Sauvignon. La uva Cabernet Sauvignon es una uva relativamente pequeña con una piel gruesa que madura relativamente tarde en el ciclo de cultivo, y generalmente se cosecha después de la Merlot en Burdeos. Las características de la uva y la semilla tienden a producir vinos de gran cuerpo y de alta tanicidad. Esto da estructura y posibilidad de envejecimiento, y de hecho puede significar que los vinos no son siempre fáciles de beber en su juventud. Prueba un antiguo ejemplo de esta uva, como el Mas Rodó Cabernet Sauvignon, de la región del Penedès, que ofrecerá una gran cantidad de estructura, siendo aún accesible y delicioso.
  • Tempranillo. Las uvas Tempranillo maduran temprano y son menos aromáticas que muchas de las otras uvas tintas populares, como Cabernet y Merlot. Su perfil de sabor es relativamente neutro, y muchos vinos Tempranillo se producen con envejecimiento prolongado en roble, como en las regiones vinícolas de Rioja, Ribera del Duero o Toro. La uva tiene una acidez y un contenido de azúcar relativamente bajos. Como resultado la uva Tempranillo se mezcla a menudo con otras uvas para equilibrar su carácter, aunque muchos de los principales productores están haciendo vinos mono-varietales de Tempranillo. Uno de estos productores es Bodegas Numanthia en Toro. El Numanthia es una prueba de que la Tempranillo es excelente aún siendo mono-varietal.

Lee aquí el consejo de Wine Spectator sobre cómo elaborar vinos de uva sin semillas.

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