¡Vive el Vino! - El blog de eComprarVino

3 ideas de maridaje para vinos con crianza en roble

17 Febrero, 2017

3 ideas de maridaje para vinos con crianza en roble

Es muy común envejecer el vino en barricas de roble. La crianza en barrica se utiliza especialmente para los vinos tintos de las mejores regiones, como Rioja, Ribera del Duero, Burdeos o Borgoña. Algunos vinos blancos también tienen envejecimiento en roble, con el Chardonnay siendo el ejemplo más destacado. Este proceso otorga a los vinos más estructura, junto con aromas y sabores terciarios. Los vinos con crianza tienden a tener un mayor potencial de envejecimiento, y generalmente necesitan un poco más de tiempo en la botella con el fin de suavizar los taninos.

 

La crianza en barricas de roble es lenta y costosa, pero gracias a ella tenemos algunos de los mejores vinos del mundo. ¿Y qué es un buen vino sin una buena comida para acompañarlo? Los vinos con una larga crianza son generalmente de una alta calidad, pero pueden ser difíciles de maridar, ya que tienden a ser robustos y complejos. Si los combinas con el plato equivocado corres el riesgo de avasallar la comida o de crear un choque de sabor desagradable en la boca. ¡Así que aquí van nuestras ideas para que no tengas esos problemas!

 

Tres ideas para maridar vinos con crianza

Ya hemos hablado muchas veces en este blog de los maridajes. Más o menos, siempre decimos lo mismo: el maridar comida y vino es un tema muy personal, no una ciencia exacta. Dicho esto, conviene tener en cuenta algunas reglas básicas que te ayudarán a no equivocarte en la elección de un maridaje, especialmente cuando hablamos de vinos con una larga crianza. ¡Apunta estas tres ideas para tu próxima cena y acertarás!

Al roble le gusta el ahumado

Un complejo Burdeos o un Chardonnay envejecido en barrica pueden arruinar tus platos preferidos. Un sandwich ligero, unas pechugas de pollo a la plancha o unos mariscos son poco probable que tengan una oportunidad contra el potente cuerpo del vino y sus sabores a vainilla, tabaco y especias. Pero cocina esos mismos platos a la parrilla o en una barbacoa, y te sorprenderás gratamente: mezclar estos vinos con comidas ahumadas funcionará porque este tipo de preparación añade una personalidad adicional a la comida que la hace aguantar mucho mejor. Prueba el Château Cantenac Brown 2006 o el Pierro Chardonnay 2002 de Australia para estos casos.

Salsa de vino

Intentar combinar una salsa con un potente vino puede ser complicado. Una salsa demasiado ligera se ahogará, mientras que si es demasiado potente, ésta puede chocar con los caracteres terciarios del vino. Una forma sencilla de evitar esto es hacer que la salsa sea la del mismo vino que vas a servir. El chorizo salteado con vino tinto es un plato hermoso, y es mucho mejor si la salsa de vino tinto coincide con el vino tinto que vas a servir. En este caso, el roble del vino mejora el plato sin ser demasiado fuerte. Prueba un Rioja Reserva para hacer esto, como por ejemplo el Sierra Cantabria Reserva.

Tiro al blanco con los quesos

Los vinos blancos envejecidos y complejos son a menudo difíciles de combinar con los típicos alimentos de vinos blancos. Pero hay un alimento que va a aguantar perfectamente bien esta clase de vinos: el queso. Pon en tu vida un queso Cheddar, Gruyère o Provolone y serán infalibles. Éstos son lo suficientemente robustos como para soportar el ataque de los más poderosos blancos envejecidos en roble como un Remelluri Blanco, o el Torbreck Woodcutter’s Semillon.

 

¿Puedes darnos alguna otra idea para maridar tus vinos y comidas favoritas? ¡Vamos, estamos impacientes por descubrir nuevas combinaciones!

No hay comentarios

Deja un comentario

*